¿CÓMO PUEDE AYUDARME LA MEDITACIÓN EN MIS DÍAS?

 

De lo que quiero hablaros es de la meditación. Esta práctica forma parte de la humanidad desde hace siglos, aun así, encontramos personas que por falta de información dejan de beneficiarse de esta técnica milenaria y muy beneficiosa.

A través de la meditación, conectamos con el silencio y este tiene mucho que ofrecernos. Puede que al principio sea complicado porque no estamos acostumbrados y es normal. En realidad es entrenar  la mente igual que en muchas ocasiones entrenamos nuestro cuerpo físico o el intelectual. Con entrenamiento y constancia iremos aprendiendo a conectar con ese silencio, con esa paz, con ese estado donde entendemos nuestros procesos de otra manera.

No podemos negar que vivimos demasiado deprisa, la mayor parte del tiempo, en nuestra mente se agolpan pensamientos de todo tipo generando un ruido mental que en muchas ocasiones obstaculizan nuestra manera de sentir, percibir el mundo y a nosotr@s mism@s. Pensamientos abrumadores que agotan nuestra mente y consumen nuestra energía.

La mayoría de nuestras preguntas están dentro de nosotros y no fuera, la meditación es uno de los caminos para ese encuentro con nosotros mismos. Esta práctica nos ayuda a limpiar la mente, proporcionando la paz necesaria para afrontar muchas situaciones de manera diferente, ya que proporciona prodigiosas percepciones que nos hacen ver diferentes soluciones para un mismo problema o conflicto, esto es creatividad.

La respiración es parte fundamental para poder llegar a ese estado, ya que esta nos ayuda a centrarnos y conectarnos con algo más profundo. Es una de nuestras principales fuentes de energía. Podemos estar sin comer unos días, incluso semanas, sin beber unos días también, pero no podemos dejar de respirar por mucho tiempo. La respiración es pura energía vital. Para mí es un ingrediente fundamental en la meditación ya que nos ancla en el momento presente, cada vez que nuestra mente se dispersa con pensamientos, si conectamos con nuestra respiración nos vuelve a llevar al aquí y ahora. Puede también actuar como regulador de nuestros sentimientos y emociones. Si en momentos de estrés o ansiedad nos paramos unos minutos a conectar con nuestra respiración, comprobaremos como esta nos ayuda a volver a otro estado, depende del tiempo que podamos practicar esto obtendremos mayores resultados.

Hay muchas maneras de meditar, muchas técnicas, maestros…etc. Mi primer encuentro fue muy sencillo e inspirador. Se centraba en la práctica del entrenamiento mental y del sentir desde otro lugar, como herramienta la respiración y como vehículo la música. No había maestros a los que venerar ni doctrinas dentro de la práctica. Me pareció muy interesante y llamo mi curiosidad.

La meditación es algo que está muy extendido hoy en día y muchos caminos para elegir, a mí el mío me gusto y me sigue gustando. Por supuesto no puedo hablar de lo que conozco ya que como digo hay muchas prácticas diferentes. Te animo a probar y encontrar la tuya.

 

Ejercicio práctico:

Prepara un ambiente cálido para este momento, puedes encender una vela, un poco de incienso y poner  música tranquila. Después  toma una postura cómoda, si sientes la necesidad de moverte durante el ejercicio no importa que lo hagas. Para empezar puedes hacer este ejercicio por 10 minutos al día.

Ahora realiza respiraciones lentas y profundas, sintiendo como se hincha tu barriga al inhalar y poco a poco va ascendiendo el aire hasta llegar a los pulmones, aquí retenemos el aire por unos segundos y después exhalamos también lentamente.

Repetimos esto unas 10 veces.

Después seguimos respirando lenta y profundamente sin retener el aire cuando este llegue a los pulmones.

Durante el ejercicio observa el flujo de pensamientos que llegan a tu cabeza, serán muy variados, deja que pasen sin quedarte en ninguno. Cuando te observes en uno y como te dejas llevar por él, vuelve a la respiración, está nos ayudara a retomar y anclarnos en el ahora.

Poco a poco ese flujo de pensamiento irá disminuyendo. Se trata como decía anteriormente de entrenar la mente, piensa que cuando te apuntas a un gimnasio o a cualquier otra actividad no aprendes inmediatamente, todo lleva su tiempo y su práctica. Con la meditación ocurre lo mismo, hay que dedicarle tiempo para obtener resultados.

Puedes probar la primera semana con 10 minutos e ir aumentando el tiempo según pasen las semanas.

Después del ejercicio observa cómo te encuentras. Es algo sencillo que puedes hacer en tu propia casa.

Espero que te ayude en todos tus días.

 

Gema Ruiz

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